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Sugiero comenzar por el principio ;)

domingo, 14 de junio de 2015

Cuentito: La terminal

La Terminal


Cerró los ojos mientras él le decía:
-Pueden pasar tres mil años...
-No quiero pasar un solo día lejos de vos- interrumpió ella, apretando los párpados con fuerza, intentando resistir el impulso de largarse a llorar.
La terminal estaba repleta de gente, pero la intimidad se hace siempre de a dos y ellos estaban con los corazones al aire libre.
-Puedes besar otros labios...
-¿No entendés que no quiero que te vayas?- le miró la cara rubia, los ojos de agua.
-Pero nunca te olvidaré -le dijo él, pasando el dorso de su mano por el surco húmedo, irregular, que se había dibujado en la mejilla de Eugenia. Una lágrima había muerto.
Como relámpagos venían los momentos vividos. Como flashes de fotografías viejas. Sombras del ayer iluminadas por los reflectores de la realidad. Tanto tiempo, tanta memoria compartida, tantas promesas rotas y ese momento de desilusión.
Con la voz quebrada pudo articular:
-No te gastes en palabras bonitas. Vos me vas a olvidar y yo voy a ser la pelotuda que siempre va a volver a esta terminal de mierda -escupió las palabras-, como Penélope, como la loca de San Blas -qué idiota te hace el amor, pensó. Idiota no, humano.
Se habían conocido varios años atrás, cuando todavía iban a la plaza a comprar algodones de azúcar.
-Deme uno rosado.
-Yo también quiero uno rosado -dijo ella, agitada porque había venido corriendo de la otra punta cuando vio que el carro del hombre de delantal blanco se acercaba.
-No tengo más, te doy uno amarillo si querés -el vendedor levantó los hombros en un gesto de resignación. No siempre se tiene lo que se quiere.
-No, mejor deme el amarillo a mí y yo le doy el rosado a ella -dijo el niño que había llegado primero, y la miró con unos ojos grandes. Ella pensó que de ese color debería ser siempre el cielo.
No fueron necesarias las palabras para agradecerle porque todavía estaban en la edad de decirse gracias con una sonrisa e invitarse para ir a jugar.
Y fueron a jugar y jugando crecieron, y con ellos creció la amistad. Una amistad teñida siempre de sentimientos profundos que, en la adolescencia, dieron paso a algo igualmente grande, al amor.
-¿Cómo olvidar tu locura? ¿Cómo olvidar que volabas? -dijo él, mientras la operadora anunciaba la llegada del colectivo esperado al andén, y a Eugenia se le vino a la mente esa vez que imaginaron que estaban en París.
Embriagados de endorfinas salieron a caminar. Les parecía que todas las personas les sonreían y eran buenas. Era una tarde, ¿te acordás? Me llamaste diciendo que estabas desesperado. No habías colgado y yo ya estaba saliendo para tu casa, dejando todo lo que tenía que hacer por verte. No era normal que estés así, no eras como yo, no te permitías momentos de debilidad.
Tus viejos estaban a punto de separarse pero te dije que eso no importaba, que el dueño de tu historia eras vos y no tenías que hacer lo mismo que ellos no más. No repetir sus errores. Y me dijiste que no, que no ibas a ser igual porque nunca me ibas a dejar. Te creí porque me diste un beso y un abrazo infinito que todavía me está quemando la piel, y dijiste, como siempre, que todo iba a estar bien.
Salimos a caminar un poco para despejarnos. La tarde estaba nublada, como tu corazón, pero me pediste que te haga reír para que se te pasara el dolor. Eso hice. Te conté que estábamos en París, que los borrachos de la esquina de tu casa eran de esos mimos franceses con el acordeón chiquitito, los imité y me dijiste que no fuera tan ridícula. Me diste otro beso y yo volé. Te agarré de la mano y te llevé corriendo a nuestra plaza. Ya no estaba el señor de los algodones, pero ¿te acordás? nos fuimos a la calesita grande y empezamos a girar como locos. Ahí sí te reíste.
Veo tu risa. Te juro, se te dibujaba en las arruguitas que se te formaban al lado de los ojos. Te decía que ya parecías un viejo, pero en realidad me gustaban. Te salían chispitas de la cara cuando reías de verdad. No te vayas.
- Pueden robarme tu historia, pero nunca te olvidaré...
Eugenia respiró hondo, sintió su perfume y supo que él todavía estaba ahí. Y a la vez no estaba, porque ya tenía las maletas en la mano y la operadora repetía el llamado al andén número catorce. Suspiró. Sabía que ya no se iban a volver a ver. Lo sabía y no lo sabía. Por eso volvía como pelotuda, cada veintiocho de octubre, a la terminal donde se habían despedido.
Ella estaba estudiando para un examen cuando él le dijo que tenían que hablar, dos semanas antes del adiós. La sangre galopó por su cuerpo y pensó que tenía más venas de las que creía. Se vieron una hora después en su lugar sagrado, se saludaron como si fueran dos extraños -siempre se trataban así cuando tenían que hablar cosas importantes-, y fueron a sentarse en el banco de siempre, en el que habían compartido innumerables tardes dando de comer a las palomas, criticando a los que iban a caminar o riéndose de los niños que estaban aprendiendo a patinar y se caían a cada rato.
Que te ibas de voluntario a una zona de riesgo, dijiste. Que era lo que tu corazón te pedía desde hacía años. Que no me lo dijiste antes porque sabías que me iba a poner mal. Que disfrutemos estas semanas y después será lo que tenga que ser. Te abracé. Quería matarte, hacer que te duela el cuerpo como a mí me dolía el alma. No pude más que sonreír, felicitarte por tu corazón generoso y desearte lo mejor, pensando que lo mejor era que te quedaras conmigo.
El día de la despedida, Eugenia quiso ahorrarse las lágrimas, pero no las pudo contener. Se le desbordaron, le bulleron a borbotones desde los ojos cansados mientras él se iba hacia el andén. En la última mirada articuló, con los labios mudos, un “nunca te olvidaré”.
-Si me quería más que a vivir, Enrique, ya debe estar muerto.
La canción terminó. Eugenia abrió los ojos y vio que cada vez había menos gente. Otro veintiocho y él no estaba, pero el mismo amor le seguía trepando por las piernas cuando alguna melodía se empeñaba en hacerla recordar. Se levantó del asiento frío, más frío por haber sostenido el peso de una soledad inaudita, y se fue triste. Pensó una vez más que ella también debía romper su promesa y pedirle a Dios que la ayudara a olvidar.
Jandra, 14/06/15

lunes, 11 de mayo de 2015

Cuentito: Piensa mal ¿y acertarás?

Piensa mal ¿y acertarás?

Se reafirma la fe en los derechos fundamentales del ser humano, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres y de las naciones grandes y pequeñas.”
Carta de San Francisco

Era una tarde pesada. Por la calle, frente a la plaza, una mujer caminaba serena. De la mano llevaba un niño con atuendo de preescolar.
La pareja no era particularmente llamativa, pero las chusmas que estaban sentadas mirando a los que pasaban no pudieron quitar sus ojos de los grandes manchones de sangre que la madre tenia en la parte superior del vestido.
-Le habrá pegado el marido - se aventuró a decir una -, por eso va por el camino que lleva a la comisaría. Irá a denunciarlo -sentenció levantando ambas cejas y moviendo la cabeza al ritmo de sus palabras.
Las otras cinco coincidieron con la idea y se revolvieron en sus asientos. Y sí, así estaba el mundo. Ya no se podía confiar en los hombres. Seguramente la había abandonado durante el embarazo y ahora ella había ido a reclamarle la mantención que tenía atrasada desde hacía meses. Él, bestia inmunda, rechazando las súplicas de la pobre miserable y el llanto del niño inocente, la había golpeado con la hebilla de algún cinturón, o con sus propias manos. Así está el mundo, dijeron, ya no se puede confiar en los hombres.
Sin más dilación, formaron una asamblea en la que decidieron ponerse a favor de la víctima. Corrieron a sus casas, no había tiempo que perder. Los teléfonos de todas las señoras del vecindario sonaron. Todas atendieron. Todas se comprometieron con la causa: basta de hombres indiferentes, violentos, abusivos, traidores, infames. La misión era una: la igualdad. La estrategia era coherente: llegar a la comisaría con carteles y pancartas que expresaran el repudio hacia ese hombre anónimo que le había amoratado el ojo a la joven que cruzaba la calle. Todas estaban cansadas del machismo descarado de la sociedad. Había que hacer algo, ya había caído la gota que rebalsara el vaso.
La mujer y el niño conversaban. Ella le explicaba el porqué de algunas cosas. Él entendía y sonreía haciendo crecer el vínculo de estrecha complicidad. Los dos caminaban a la par por la calle recta que llevaba al edificio gris, escuchándose, mirando pájaros, pateando piedritas, sin prestar atención al rostro de la madre, sin prestar atención a que cada vez se hinchaba más la piel debajo del ojo derecho.
Las chusmas, un ejército de mujeres furibundas, se habían reunido en el lugar convenido por teléfono. La mayoría traía carteles de protesta que habían nacido a lo largo de los años y que rezaban mensajes llenos de rabia y rencor.
- No se puede confiar en los hombres -repetían.
-Nos enclaustran en nuestras casas, ¿¡Qué casas!? ¡Celdas! Y cuando queremos salir nos pegan, coartan nuestros derechos - gritaba doña Clementina con su voz aguda, mientras encendía el motor del vehículo que llevaría al comité hacia la comisaría.
- No respetan nuestras opiniones, se creen los dueños de la verdad - afirmaba doña Casandra, mientras tomaba con sus manos regordetas el asta de una bandera rosa.
- Sí, eso no puede ser. Somos tanto ¡o más! valiosas que ellos. Si no fuera por nosotras no podrían ni nacer - vociferaba doña Juliana, que era madre de cinco varones y esposa y ex de tres maridos.
El sol bajaba despacio, pero los ánimos estaban agitados. El evento improvisado iba tomando forma. Un grupo de camionetas estacionaba en las puertas de la comisaría y las mujeres salían de los móviles como hormigas enojadas después de que alguien pisoteara su hormiguero. Era entendible su malestar. Todas estaban cansadas de que los hombres hicieran el trabajo pesado. Ellas también querían ensuciarse las manos de lodo. ¡Qué importaba la manicure! Querían la igualdad. Que ellos también cocinen, que sean estilistas, que se vistan de rosa y queden ridículos, que sufran los dolores del parto y que puedan hacer dos cosas a la vez. Basta de la tortura de la depilación, basta de la rutina del hogar, de las mismas telarañas, de los mismos cúmulos de polvo, basta de las telenovelas mexicanas. ¿Que las mujeres no eran aptas para los cargos públicos? Pero si al fin y al cabo eran ellas las que administraban el dinero, los recursos, la economía doméstica. ¿Quién había dicho que gobernar una casa y un país no eran lo mismo? El país ganaba un poco en extensión, nada más. Ellas habían nacido para algo más que para lucir bellas. ¿Qué tenía que ver que no rindieran bien los exámenes en la universidad con su capacidad cognitiva? Seguramente los profesores las desaprobaban a propósito, por pertenecer al sexo débil, por despreciar la vastedad de su inteligencia, por la idea descabellada de que una falda entallada y un elevado coeficiente intelectual nunca fueron la combinación acertada. Pero eso estaba a punto de cambiar. Ya iban a ver ellos. No iban a mantenerse sumisas ni silenciosas, acatando órdenes como siempre. La trompeta iba a sonar. La igualdad estaba próxima. La revolución, a punto de estallar.
El paso de la mujer herida frente a la comisaría y el levantar de carteles se sincronizaron en el mismo segundo. Hubo sorpresa en ambos lados. Un lado se sorprendió por la muchedumbre, vamos, hijito, y prosiguió su camino. El otro miró estupefacto a la pareja que no se detenía para denunciar el maltrato, la habrán amenazado, sigámosla para convencerla de que no guarde silencio ante la violencia. Las chusmas dejaron que la pareja siguiera su camino unos cuantos metros, después iniciaron una silenciosa procesión para ver dónde irían a parar las víctimas del horror. La mujer le dijo al niño que ya se hacía tarde para la merienda, que se apuraran un poco, que no les prestara atención a los carteles con las imágenes de hombres amputados que traían consigo las mujeres que venían atrás.
Nadie hubiera podido evitar sonreír viendo a esa adorable pareja en un día normal, un día en el que el ojo derecho de la madre no estuviera deformado por la hinchazón. Ella, de estatura mediana, cabello rizado despeinado por la brisa otoñal, los vestidos con colores rimbombantes, sonriendo siempre. Él, destilando simpatía por todos los poros de su cuerpo, aferrándose a las manos de mamá con sus pequeñas manos, hablando palabras, descubriéndolas, desgajándolas por las ventanitas vacías de los dientes que iban cayendo de su boca. Sus pasos iban al compás de la charla.
-¿Chocolate, mami?
-Sí, amor, chocolate con esas galletitas de vainilla que a vos te gustan tanto.
Caminando se fueron lejos de la comisaría, siempre por la misma calle, aunque a esta altura parecía no ser la misma. El asfalto había dado lugar a un sendero cubierto por gramilla seca. Los edificios grises habían cambiado por unas casas pequeñas que se acomodaban arbitrariamente a la orilla del camino. Los árboles sexagenarios regalaban generosamente la sombra que el centro de la ciudad mezquinaba. Los vecinos de esa zona se sorprendieron cuando vieron la procesión: una mamá y un hijo caminaban, los seguía un grupo de 30 mujeres mudas y ofuscadas, que gesticulaban y hacían aspavientos con las manos tratando de invitar a más personas a la protesta. Las que miraban por las ventanas entendieron. ¿Quién no lo hubiera entendido? El rostro de la madre tenía signos de haber sido brutalmente lacerado, la turba, con sus carteles, tenía signos de compadecerse de la víctima y eso explicaba el motivo de la marcha. Nada que añadir. Un grupo más de mujeres se unió a la causa, incluso las que no tenían protestas contra los hombres. Todas querían cooperar así que tomaron los carteles y marcharon, aun sin saber del todo el porqué.
Cincuenta metros hacia el norte, había una casa que cortaba la calle. Se levantaba despareja: de un lado había una construcción de dos pisos donde parecía habitar una familia. Del otro, un cobertizo que funcionaba como taller. En ese lado, un automóvil con el capó levantado. Entre el capó y el motor, un hombre.
-¡Laura!- gritó una figura barbuda con las manos engrasadas mientras salía corriendo desde la oscuridad.
Ahora sí, pensaron las chusmas y las vecinas que conocían al hombre con aspecto desgreñado, estos infelices vinieron a la boca del lobo. Algunas sacaron sus celulares esperando documentar las escenas violentas que llenarían horas y horas de debate televisivo. Levantaron banderas al mismo tiempo que se producía el encuentro entre la mujer y el que había ido corriendo hacia ella.
-Laura- susurró, mientras se detenía frente a su esposa y posaba con una ternura infinita una mano gigantesca sobre el cutis herido de ella - ¿Qué te pasó? ¿Quién te hizo esto?
Ella hizo una mueca de extrañeza. Había olvidado lo que le había sucedido hacía media hora cuando salía del jardín de infantes.
-No te preocupes, Adrián, no es nada. Cuando salimos con Pablito del jardín, unos nenes estaban intentando cazar una paloma. Tuve tan mala suerte que el gomerazo de uno de ellos fue a parar en mi cara. Sangró un poquito, pero estoy bien -dijo sonriendo.
El niño contó con lujo de detalles cuántos eran los cazadores, cómo se llamaba la paloma, cuál fue la palabrota que dijo la maestra y qué fue lo que pasó en el camino. Después preguntó si podían preparar el chocolate porque la caminata le había dado hambre y los tres entraron al hogar.
Se supo que las chusmas volvieron mustias a sus casas, con los rostros como si fueran tomates maduros. Nunca se volvió a mencionar este tema, pero todos sabían por qué Adrián se había convertido en el mecánico más recomendado en todo el pueblo. 

FIN
Espero que les haya gustado y que los deje pensando. Lo terminé de escribir el 11/05/15. Muchísimas gracias por leer.

viernes, 6 de marzo de 2015

Versos diversos: Pura parla.

Hola :D Hoy estoy muy contenta. Si bien, el poema anterior fue satisfactorio para mí, el de hoy lo es más todavía. Quizás alguna persona que lea esto sepa lo difícil que es escribir un soneto y, aunque este no es perfecto, es el que mejor me salió. Por supuesto, hoy también tengo que estudiar pero mi cerebro quería distenderse y jugar un poco con las palabras para decirles -especialmente a mis amigas- que tengan cuidado con ese órgano tan perverso y engañoso: el corazón. A continuación, los versos diversos de hoy :)


Pura parla
(06/03/15)

No te asombres si dice que realmente
le importas, todo eso es en vano.
No acerques a ese fuego tu mano
si no ves lo que dice que siente.

Si endulza con palabras fácilmente
pero es como cualquier humano,
aunque diga que es un buen cristiano
no domine el corazón sobre tu mente.

"Por amor y en la guerra todo vale"
quien lo dice, por supuesto, ignora
 que de algunos juegos no se sale.

Y, si se sale, luego se añora
esa tarde, aquella triste hora
antes que el corazón dijera "dale".

Que no te engañen, ni engañes. El corazón no es un juguete ni las personas son cosas. Las palabras vuelan más allá del viento y pesan más que las rocas.


martes, 3 de marzo de 2015

Versos diversos: Debacle.

Tengo que estudiar, pero me pegó un poco lo cursi y se me ocurrió una cosita pensando en esta palabra tan hermosa. :)

Encontrarme con tus ojos y perder el equilibrio, todo es una misma cosa.


Debacle
(03/03/15)


Tus dedos rozan mis manos.
Se crispa mi sangre un instante.
Las lilas ya no son lilas,
ni su perfume vicia este aire.
El mundo gira,y yo con él,
inerte,me muevo siguiendo al sol.
En otra galaxia existirá mi hogar,
con otro nombre,
con otro horizonte,
con otro cielo.
¿Con otro amor?

Un cielo donde broten
palomitas de cristal
y burbujas de colores.

Un cielo donde los ríos
no corran hacia el mar
y, los sin voz,voten.
Un cielo
donde esta yo y este tú
formen un nosotros perfecto,
sin manchas,
ni arrugas,
ni polillas,
ni remedios.

Afuera,mis pupilas
se resisten a tus pupilas,
pero adentro el corazón cabalga,
me delata y explota.
¿Se sospecha
sin tener dudas?
¿Se quema un bosque
sin prender fuego?
¿Se desprecia el verde
de los campos ajenos?
¿Puedo preguntar algo más?
Sí,se puede
y la respuesta será "no,
hasta nunca",
como siempre,
"hasta luego".



Tu mirada acaricia
las murallas de mis ojos
y ceden.
Los cardenales no tienen
un copete rojo,

los perros no ladran
y,si ladran,sí muerden.
Tu sonrisa derrite la mía
y dejo de ser yo
y de estar aquí.
Soy hija de la fortuna
que me deja admirarte,bello.
Soy hija de la desdicha
que me obliga a tenerte lejos.
Soy hija de la tortura
de volver a decirte adiós,
de despedirme de mi alma
cuando el saludo terminó.



lunes, 26 de enero de 2015

Cuentito: Mementō mori. (Recuerda que morirás)

Hola!!Sé que hace más de un mes no publico nada (aunque nadie lo haya notado), pero hoy traje algo más trabajado que lo que solía publicar. 
Empecé el 2015 con esta idea, la de aprovechar cada día estando consciente de que el tiempo no vuelve. Es que a veces nos arrepentimos de no haber hecho algo cuando ya es tarde, cuando ya no somos los mismos de antes o cuando las ausencias comienzan a abundar. En fin, espero que esto le guste a quien lo lea :)

Mementō mori



En días como este, me entran unas irrefrenables, compulsivas, desmedidas y locas ganas de vivir, de correr por el pasto liso que me rodea, de cantar serenatas a las señoras serenas que están a mi lado, de reír.
La tibieza del mediodía hace que recuerde los almuerzos con guisos de arroz en la cabaña familiar cerca del río, en el que nos bañábamos después de jugar toda la tarde con el perro del vecino. Íbamos allí cada verano, hasta que cumplí 10 años. Después volví a los 17, buscando un poco de soledad.
Mamá nos gritaba a mi hermano y a mí porque dejábamos que el perro nos ensucie de pies a cabeza con la arena oscura de la playa. Escuchábamos su llamado, jugábamos una carrera para decidir quién era más veloz y nos limpiábamos los zapatos antes de entrar. Papá se reía de nosotros y le decía a nuestra madre que solo éramos niños, niños felices, y que nos dejara ser así. Ya llegarían los momentos para preocuparse de verdad.
También solíamos jugar con una niña a la que le faltaba un diente. Su lengua asomaba por la ventanita oscura dentro de su boca, y nos parecía increíble. Nosotros le mostrábamos que podíamos eructar las letras del alfabeto y ella nos invitaba a merendar unas galletas que hacía su mamá. Eran bastante duras, con razón. No recuerdo su nombre, pero eso no importa ahora, después de tantos años.
Regresé a la cabaña el otoño en que se separaron mis padres, el viento frío me lamía la cara cuando la vi acercarse. Ella había dejado de ser una especie de duendecillo del bosque para convertirse en una mujer preciosa. Fue cuando volví a encontrarme con aquella quinceañera ,con flores en vez de mejillas, que comprendí que la primavera no es una estación, sino un estado, y fue la primera que me besó y mordió mis labios con todos sus dientes, ya sin la misteriosa ventanita. El cantar de las cigarras me habla de ella, de sus grandes ojos pardos que aceleraron mi corazón por primera vez, y de su cabello oscuro, que me perdió con su aroma en el primer abrazo.
El sol se filtra por un claro cercano, la brisa estival trae el aroma de unas gardenias que plantó en primavera la señora Azul. Los recuerdos vienen a mí como los pajarillos a la fuente que hay en el patio central. Y sí, ¿qué puedo hacer además de recordar?

El que había sido un hombre escuchó unos pasos suaves aproximándose a donde él se encontraba. Dejó sus cavilaciones y dirigió lo que hubiera sido una mirada hacia un sendero por el que venía una muchacha de cabello largo y postura desafiante. Se asemejaba,sorprendentemente, a la última mujer a la que había amado, esa que le había robado el aliento -literalmente-, y cuyo hermano le había regalado como bienvenida a la familia ese hueco cerca del corazón, que de vez en cuando acariciaba cuando se acordaba de ella.
Asombrado, se puso de pie e hizo el ademán de acomodarse el peinado, cosa bastante inusual en alguien con su aspecto cadavérico y lampiño. Ella cruzó, indiferente, a su lado. Quizás no lo notó por las lágrimas que salían de sus ojos e iban a bañar el ramo de flores que guardaba en sus manos. Quizás porque la figura erguida a su lado se asemejaba más a unas ramas que a un hombre. Quizás por el silencio sepulcral que había llegado con la hora de la siesta.
Una nube gigantesca cubrió con una sombra densa la pradera donde las dos figuras habían convergido. Los pájaros negros, en las copas de los árboles, observaban la escena con atención mientras rompían el aire con sus graznidos descompasados.
- No sabés cuánto te extraño- susurró la muchacha, que se había arrodillado para dejar las flores en el suelo.
-Es en vano, lo muertos no escuchan- quiso decirle él, pero recordó que tampoco hablan, ni hacen nada.
El muerto estuvo largo rato meditando al lado de la joven, que murmuraba una plegaria, y cuando ella se fue, él volvió a su lugar, apoyando la cabeza en su cabecera de piedra blanca, deseando poder vivir para espantar a esos pájaros que no dejaban de chillar.




Que este lunes haya dado inicio a una buena semana, y si no fue así, mañana te puede ir mejor :)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Versos diversos: Amor no circunstancial.

Hoy estaba muy triste, pero me salió un soneto y me puse feliz.

Amor no circunstancial 
(22/12/14)

Tus ojos me perdieron, es seguro.
De tu encanto no soy más que una presa.
Soy angustia al encontrarme, con sorpresa,
que no seré parte de tu futuro
(tristemente).

Pero digo, yo tengo la certeza.
Ahora escuchá, te lo aseguro:
mi corazón mantendrá su promesa
pensando en vos sin que quieras, lo juro
(firmemente).

Será que el amor es de valientes,
pero yo no soy más que una cobarde
si te acercás y me tiemblan los dientes
(como cristales).

En mi pecho tu nombre siempre arde
y arderá hasta que la blanca Luna
nazca a la aurora y no a la tarde
(como de costumbre).

Ahora paso a explicar lo que quiero decir con el título y el mensaje, que se ven ironizados por los circunstanciales entre paréntesis:
Resulta que esta mañana me desperté sabiendo algo terrible, algo doloroso, algo definitivo. Me desperté sabiendo que nunca voy a dejar de querer(lo), y eso es malo porque sé que no me quiere. 
Si alguien que conoce la situación lee esto, seguramente me va a retar, pero sabrá que es inevitable, como es inevitable que el sol marque el inicio del día y la luna el de la noche. Nadie puede detener la rotación de la tierra y yo no puedo dejar de querer.
Si la persona para la que escribí esto lo lee, deberá saber que no espero nada a cambio. Las cosas han pasado así y se deben aceptar, pero voy a usar mis lágrimas como tinta para mis poemas. No puedo evitar escribir, como no puedo evitar respirar.

Eso es todo, hay circunstancias, pero te quiero siempre.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Versos diversos: El viento.


El viento 
(30/11/14)

Amar, temer, partir.
¿Pensar, volver, seguir?

Tu voz se fue como el susurro de las olas.
Tus versos en mi espalda
ya no darán calor
ni habrá palabras que te recuerden.

Ya no te tendré entre mis labios
ni entre mis rimas,
ni entre mis brazos.

Al fin y al cabo solo eras niebla,
cenizas en el viento,
un amor de marinero,
un cometa fugaz.
Al fin y al cabo
ya no desembarcaré en tu orilla
ni tus manos se llevarán mis lágrimas
ni mi alma anhelará la tuya.

Mirá, al final
nos perdimos en los laberintos,
nos desencontramos en las criptas,
nos engañamos en el desván.
Y sé que de otros seremos
sabiéndonos lejanos.
Los recuerdos no muertos
nos acusarán,
pero te regalaré una sonrisa,
te la plantaré en la cara
y voltearé para seguir.
Al fin y al cabo,
el viento será mi guía,
y nuestro amor será como el mar.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Dibujo: Wrecking ball

Hola! este dibujo está inspirado en la segunda parte de este video (jajajajjajajajajjaja...no puedo evitar reírme). Bueno, más que nada por la interpretación que le dimos Los Metralletas y yo, que es parecido a decir que uno está colgado. Así, surgieron frases como "pasa el finde y yo la lala la la la lala laaa", o "la vida pasa y yo lala la lala la la laaaa". En fin, ahora que ando dibujante se me ocurrió dibujarme así como estoy ahora que llega fin de año (aunque no estoy tan así jaja, pero la idea me pareció graciosa, e incluso se nos ocurrió hacernos unas remeras con el logo ese, pero solo es proyecto. En fin, sin más rodeos, acá estoy yo, re colgada ahora que llega diciembre, y con él, los exámenes finales.

Llega diciembre y yo...

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Un dibujo bueno, el otro no tanto.

HOLA! :D Hoy actualizo antes de internarme a ultimar detalles para ver si regularizo una materia muy difícil. 
Los dibujos de hoy (últimamente dibujo más en vez de escribir porque es más rápido, aunque me sale peor xD en las vacaciones intentaré combinar las dos cosas) fueron dibujados el 17 del presente mes. Uno salió de puro arte, porque estábamos cantando esa canción w.w con mi amiga:
Título: Descorazonada


Y el otro fue intencional y dedicado (a ella):
Título: Kimi cantora.

No está de más aclarar que no tomamos alcohol y que tampoco cantamos bien jaja pero le ponemos muuucho sentimiento :3

martes, 18 de noviembre de 2014

Versos diversos: Letanía al que la merece.

Últimamente hay mucha gente que me apoya y me trata bien. Sé que tengo muchísimos defectos, pero aun así me quieren. Pienso en por qué será, y luego recuerdo que Dios prometió no dejarme jamás. Mucha gente quiere ver algo sobrenatural para creer, pero Dios está en las cosas cotidianas, en la gente que nos abraza cuando lo necesitamos, en las sonrisas robadas, en poder mirar la Luna y las estrellas en paz. Para Él, las palabras de hoy.

Letanía al que la merece

La Luna quieta
y yo aquí mirándote.
Sabiendo cómo soy, y vos sin quejas.
Sabiéndote inmenso y no distante,
¡aun en las estrellas
siempre cerca!

¿Qué me hiciste, que no puedo separarme
ni existir si no es en tu presencia?
¿Cómo es que lograste conquistarme?
¿Fue esa cruz?
¿Fue tu grandeza?

Mirá, mi corazón es pequeñito,
pero lugar hay para vos, mi bien amado,
si es tu gracia eso que siempre he soñado,
si es tu amor el que te hace infinito.
Mirá, te confieso mis delitos
y me acerco lentamente ante tu estrado.
Tomame entre tus brazos, ¡lo suplico!
y dejá en mi corazón tu don sagrado.



martes, 11 de noviembre de 2014

Hoy estuve creativa :D

Hola :D Hoy estuve aburrida-dibujante, de lo que resultó esto:

Título: El feo.

Título: Lo que dijo alguien cuando vio venir unas nubes.

Título: Situación sentimental.

En el último dibujo, cualquier parecido con MI realidad, es pura coincidencia. Está inspirado en la historia inconclusa de una princesa que fue abandonada por su timorato prometido. Se dirigió llorando hacia el valle y se encontró con un ogro-gigante-troll que se enamoró de ella y quiso sostenerla con sus manotas, pero como eran tan grandes casi la asfixió. La princesa huyó hacia el bosque, donde se encontró con un simpático duendecillo que, a pesar de su baja estatura, era grande de corazón, pero demasiado parlanchín para ella. Así que supo que debía continuar su viaje a pesar del duende, del ogro-gigante-troll y del príncipe indeciso. Continuará :D

Espero haberte alegrado un poco más que en el post anterior. Graaacias por pasarte. Bendiciones!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Versos diversos: El último verso.

Esta semana estuve pensando en estos versos del Poema 20, de Pablo Neruda:

"...Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.  
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 


Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,  
mi alma no se contenta con haberla perdido.
 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,  
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo."


Y llegué a preguntarme "¿Cuándo voy a escribir(le) mi último verso?", porque mi única manera de pensar y no pensar en él es escribiendo.
Hoy, mientras hacía algo totalmente disonante con la búsqueda de la inspiración, esta llegó a mí y me regaló estos versos diversos que comparto.



El último verso
(2/11/14)

Cuando muera, no respire
el amor que aún te guardo,
cuando lluvia caiga hacia arriba
y haya nieve en mi verano
escribiré mi último verso,
rastro de mis tragos amargos,
de alegrías y de locuras,
de vos, mi amante magro.

Cuando en el postrer mañana
de David lea algún salmo
y tu rostro se aparezca
como nubes en el llano
y tus ojos claros de agua
en mi desierto de cansancio
y tu voz, a mi sordera,
sea el más hermoso canto
escribiré mi último verso
sobre nuestros buenos ratos.

Cuando el Sol bese a la Luna,
cuando se rían los vicarios
y mi piel sea solo un mapa
de pergamino muy ajado
que se renueve al contacto,
a las caricias de tus manos...

Cuando el fuego me refresque
y de alegría sea el llanto,
de guerra el reposo,
de pasado el adelanto,
escribiré mi último verso
a la vida y al gran Santo
para no recordarte en mi lecho
y ser libre, al fin, de tu encanto.

Hola querid@ lector. Espero que con estas palabras no te hayas sentido tan triste como yo me siento al leerlas después de haberlas escrito. 
Las personas vienen y se van, pero algunas dejan huellas imborrables. Llegan otras personas que ocupan lugares vacíos, pero el vacío siempre es diferente. Sin embargo, también cabe pensar que el que nunca falla es Dios, que está con nosotros desde el principio hasta el final, creyendo eso lo incluí en mi poema.
En fin, no me dan las letras para desear una buena semana a partir de aquí (por la tristeza mencionada), pero es mi deseo que pases una semana espectacular. Bendiciones y gracias por leer la melancolía de esta chica que te escribe del otro lado de la pantalla. Otro día compartiré algo que te haga sonreír. Hasta luego.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Versos diversos: Petición formal.

Hola :) Gracias por estar acá. Hoy es un hermoso día para agradecer.
Hace poco más de dos meses, mi corazón sufrió un fuerte sacudón emocional. El mundo que había forjado a mi alrededor se vio endeble y se derrumbó, provocando en mí una crisis que ya estoy superando.
Como las crisis no se superan solas, Dios puso en mi camino personas que me ayudan y me alientan a seguir. Personas nuevas y personas que siempre estuvieron. Es por eso que quiero compartir esto con ellas. Si bien lo escribí para un amigo en especial, no veo por qué no puedo extenderle esta petición a todas aquellas personas que me dedican su tiempo y sus sonrisas a diario. Gracias a todos aquellos que están. Aquellos indefinidos que tienen nombre y apellido en mi corazón.

Petición formal (27/10/14)

Amigo:
Quedate conmigo, seamos
como el frío y la bruma,
como el calor y las estrellas,
como el aire y los campos.
Debeme,
cada día, tu sonrisa limpia
y yo te daré a cambio
mi amistad sincera
y quizás mi risa,
y quizás mi llanto.

Formemos 
una cofradía
para ser contrarios
a este mundo malo,
para dar alegría
y repartir amor,
ese remedio santo.
Seamos una asociación
que afrente al dolor
y a los tragos amargos,
y que le pida a Dios
algunas horas más 
para seguir soñando.

Amigo,
solo eso te pido:
quedate conmigo 
el tiempo que vivamos,
que al pasado se lo lleve el viento
y sea nuestro tesoro
el tiempo que guardamos.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Intertextualidad con otros corazones rotos.



Pretérito Perfecto Simple (02/09/14)

Me crucé con tu sonrisa linda.
Me perdí en tu mirada alegre.
Quise ser feliz algunos días

y volar solo con verte.

Fuiste luz de mis ojos.
Rejuntaste mis despojos.
Fuiste el faro de mi vida 
y me dejaste a la deriva.

Caminamos lado a lado junto al viento 
y quitaste uno a uno mis temores.
Nos juramos puro amor eternamente. 
Construimos un castillo de ilusiones. 

Fui princesa de mi mundo encantado,
solo vi lo que ver quería. 
Ahora vamos por caminos separados,
pero quizás nos crucemos algún día.


Fuiste luz de mis ojos. 
Rejuntaste mis despojos.
Fuiste el faro de mi vida
y me dejaste a la deriva.

martes, 2 de septiembre de 2014

Versos diversos: Pena exprés.(01/09/14)

Vuelvo a las canciones gastadas,
a las lágrimas carcomidas,
a las penas empolvadas.

Vuelvo a ser yo pensando así,
a la penumbra de los recuerdos,
a las caricias agrietadas.

Y vos, fugándote con mi vida,
hurtando mis esperanzas,
dejándome sin sonrisas.

Vos, tan limpio, tan alegre.
Yo, tan sombría, tan huraña.
Vos, tan cielo y horizonte.
Yo, prisión apasionada.

Que estemos lejos,
desaparezcas,
que nos trague la tierra
y nos maten distancias.

Yo quedaré aquí,
esperando,
relamiéndome tus besos,
a tu memoria abrazada.

lunes, 4 de agosto de 2014

Versos diversos


Hola :D volví pronto. Es que lo que traigo hoy para compartir son unos poemas (intentos) que escribí y tenía guardados. Tal vez no debería, pero les anexo una breve explicación/introducción, para que sepan más o menos a lo que me refería y no hagan conjeturas fuera de lugar.


Las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.

Esto es algo que escribí el 6 de junio de este año. Pasaba por un momento difícil y sentía a Dios lejos de mí, así que quería que me abrace y me abrase con su presencia. Una mariposa me contó que los momentos difíciles sirven para que podamos renacer y comenzar de nuevo,pero esta vez con alas para volar alto :)

Renacer

Solo te pido una cosa:
abrasame el corazón,
que el invierno está cerca
y ya tengo frío.
Mis manos se entumecen,
el viento sopla una oración...
pero no la escucho,
todo suena vacío.
Amor,no me dejes,
abrasame el alma,
dame un beso tibio.
En la tormenta sé mi calma,
mi guía en este laberinto.
Es que sin vos me muero,
sin vos no respiro,
no hay aliento,
no hay voz.
Abrasame, abrazame
o caeré en el Abismo.






A este lo escribí el mismo día que el anterior, a raíz de que una persona no entendió la diferencia entre "abrazar" y "abrasar". Hay muchas personas que incorporan a su hablar diario una serie de locuciones extranjeras, y muchas veces no saben el significado de muchas palabras (ni de las más sencillas) en español/castellano (ni hablar de cómo escribirlas).

Pienso que, como futura profesora en Lengua y Literatura, debo defender esto, que es mi lengua materna, que aprendí desde mis primeros años y que me esfuerzo a diario por cultivar. Espero que disfruten esto y puedan valorar la riqueza de nuestro idioma :D

Para leer en voz alta

a ver
si me entienden
sin puntos
sin comas
sin tildes
sin mayusculas
y de muy mal humor
ayer por la tarde
se perdio mi caniche
y a los cinco segundos
una vieja lo encontro
dije disculpe señora
ese perro es de mi hijo
y ella muy enojada
dijo no no no no no
ya hace años que lo tengo
y se llama coquito
esa manchita en el ojo
de su padre la heredo
no me mienta en la cara
señora sin vergüenza
que la mancha en el ojo
se la hizo con fibron
mi hijo que dibuja
hasta en las paredes
no me mienta señora
que se llama agamenon
el perrito estaba atado
a la mano de la vieja
con una cinta de razo
que sin esfuerzo rompio
al escuchar su nombre
se alegro y dio un gran salto
ya puede verlo señora
que su dueña soy yo
si sera tonta la gente
que se queda con lo ajeno
y no cuida lo suyo
ni el idioma que aprendio
desde el vientre de su madre
pero entiende este cuento
que invente para que vean
que no me quejo sin razon 


Bueno, este es el último tanto en orden como en edad, porque lo escribí anoche. El que haya extrañado así alguna vez, me entenderá :'(

Versos de espera (desesperados)

Distancia
odiosa,terrible,maldita,
que no me das lo que me quitas,
y me regalas soledad.

¿Cómo rendirme
a tus engaños?
"No,no,no te haré daño,
no se sufre al extrañar".

Si en la piel mucho me quema
la ausencia de sus besos
(son ya fantasmas,él,yo ¡tan lejos!),
no hago otra cosa,solo llorar.

Soy flor marchita
de soles grises
por ti,distancia,
que me haces mal.
Soy río seco,
soy nubes tristes
por ti,desgracia,
por ti,pesar.

Pues,si no tengo
lo que me falta
(su piel,calor
cuando me abraza),
respiro a medias,
sin esperanza
(no exagero,es la verdad).

Espero que les hayan gustado, que tengan un gran Lunes y una hermosa semana :) Dios los bendiga :D
Chaucha!

sábado, 2 de agosto de 2014

Diario de mis defectos: Los vellos no bellos (I).

Hola, chiflados y chifladas que leen este blog. 
Decidí sacrificar mi hora de risa mirando la pseudo actuación de S. E. en "Camino al amor" y dedicarle un tiempo privilegiado a mi pequeño espacio en la web. Sé que hace mucho no publico nada y sé también (me lo dice el sentido arácnido) que nadie extrañó mis publicaciones ni mis comentarios. No me consueles, no hace falta, la culpa es mía por no ser tan genial. No importa.
Hoy estoy feliz porque tuve una epifanía. Hace rato quiero volver a escribir pero la inspiración no me visita últimamente, quizás tendría que intentar hacer un trabajo práctico o algo así, ya que siempre aparece cuando tengo algo importante que presentar para el terciario. Da igual, de todas maneras la aprecio.
Bien, sin más preámbulos, voy a decir lo que vine a decir y es que (suenan redoblantes :D): ¡tengo una idea para una nueva sección (tema-etiqueta-tópico o como quieras decirle)!
Se me ocurrió llamarla “Diario de mis defectos”, porque estoy llena de desencantos y aún así encontré a quién encantar :) Eso es solo por gracia divina, porque ni con métodos de belleza puedo deshacerme de mis grandes defectos que espero dar a conocer a quienes le interese.
Supongo que el título del post da a conocer muy bien el tema que voy a tratar, pero antes de empezar con eso, quisiera dejar aquí una brevísima introducción que pensé hace algunos meses:

Introducción al Diario de mis defectos
Mis años en la Tierra me han enseñado bien una cosa: las mujeres lindas siempre se parecen. Ojos grandes, narices pequeñas, dientes alineados, tallas esbeltas,en fin, a mi criterio son todas iguales. 
Chica linda, no te ofendas, es que vos, llena de encantos, nunca te vas a comparar con nosotras, las desencantadoras mujeres que día a día llevamos a cuestas nuestros ojos pequeños, dientes desproporcionados, piernas chuecas, narices romanas, uñas frágiles y un sin fin de cosas más.
Son ellas muy bonitas, pero carecen de la belleza exótica que solamente puede tener una fea. Las feas, señores y señoras, somos únicas.
Por lo general no somos enteramente feas, pero basta con un defecto notorio para que los hombres y demás seres vivientes no nos miren sonrientes al pasar. Puede ser un lunar en el ojo, algunos kilos de más, una nariz torcida, el cabello enmarañado imposible de peinar, labios diminutos, lo que sea.
Cada fea y su fealdad trae aparejada una singular belleza y un singular valor. Así es que también creo que el mundo es de las feas que pasamos las esquinas ;) de nosotras, a las que las bonitas desprecian. Mientras ellas están cuidando su cutis de porcelana, sus uñas esculpidas, sus dietas sacramentarias, nosotras disfrutamos la vida.  Cantamos, hacemos deportes, salimos sin importarnos lo que los demás piensen de nosotras (pues claro, ya conocemos lo que piensan sin que nos lo digan).
El mundo es nuestro, pero eso solo es después de que aprendemos que para ser bonitas no hay leyes, la belleza está en sonreír sin tener cosas que ocultar, en ser como somos en todas partes, en tener como carta de presentación un diálogo amable y simpático y no un rostro revocado con cemento fino del color de la piel. Una vez que dejamos de escondernos y aprendemos a ser felices así como Dios nos hizo...una vez que hacemos eso ya nadie nos puede parar, porque sabemos quienes somos y quiénes queremos ser.

Luego de esa introducción supongo que sabrán más o menos hacia donde apunto. Es que en mi adolescencia hubo cosas que me acomplejaron, pero hoy, que soy joven, ya veo con sentido del humor y no me encierro en mi pieza a llorar y a lamentarme (bueno, casi nunca).

Así soy desde pequeña, siempre tan velluda. Quizás sea porque una vez cuando tenía cuatro años me reí de una señora que tenía mucho vello en el brazo y esperaba en la fila del banco. Quizás porque en el afán de que desaparezcan usé métodos que solamente lo empeoraron, o porque así tenía que ser, sabrá Dios con qué singular propósito (quizás para que escriba sobre eso acá y vos te sientas un poco menos sola, como cuando descubrí que había más mujeres así, aunque sigo pensando que nadie puede superarme en esta materia :B).


Me afeito las piernas desde que tengo 13 años, porque a esa edad teníamos que hacer natación en el colegio, y ninguna de las chicas tenía tanto pelo en las piernas como yo y me miraban raro. Comienzo a pensar que las hormonas que tenían que ayudarme a crecer y a desarrollarme como las demás se desviaron y se fueron a mis brazos, piernas, axilas, bigote, cejas y demás zonas en las que crecen vellos normalmente, y se quedaron todas ahí, haciendo que los pelos crezcan y crezcan, se reproduzcan y sigan creciendo.
Algunos pensará que exagero, pero no es así. Verdaderamente esto de los pelos es uno de mis mayores defectos físicos. 
Aun así tengo novio y creo que ser así de peluda me ayuda en mi vida cristiana, porque así tan osa como soy no me bajo los pantalones ni aunque estuviera borracha (punto a favor para mis vellos, que me ayudan a mantener la virginidad). Aunque también pienso que lo malo de casarme algún día va a ser tener que depilarme durante todo el año, aunque eso se podrá charlar (¿No, amor? Por las dudas vamos a comprar un lindo sofá en el que me pueda ir a dormir cuando lleguen los inviernos jaja).
He probado también la mayoría de los métodos de depilación, desde la famosa Gillette, tan querida y tan odiada, la cera caliente, la fría, la cera de azúcar (que nunca pude hacer en el punto justo), el hilo, las pinzas, la depiladora eléctrica, la NONO (que fue un fracaso total), y nada dio el resultado que esperaba. 
En fin, siendo soltera (no casada pero muy enamorada) y estando en invierno igual soy feliz. Quizás para la llegada de la primavera este defecto vuelva a complicarme la vida, y aquí estaré buscando la manera de sobrellevar esto. Sé que hay mujeres que soportan cosas peores (¿no?) , y que los pelos nunca fueron una dificultad para ellas, pero vos, que estás leyendo y entendés de lo que hablo, que sufrís cuando tenés que usar remeras o musculosas y shorts, que te incomoda ir a la pileta con tus amigas lampiñas, que la mirás a tu hermana y ves que se afeita una vez a la semana mientras que vos hacés eso religiosamente cada dos días aunque se te encarnen y todo eso que sabemos... bueno, vos, no te sientas sola. Acá estoy yo, una chica con muchos pelos, que en sus 20 está aprendiendo a (no digo quererlos) llevarse un poquito mejor con ellos.(Y si mis palabras no te alcanzaron, acá hay unas imágenes que valen más que 2mil palabras, solo para gente valiente, y que valga la ambigüedad :D)

Esto no fue del todo lo que quería escribir. También iba a contar que hoy me quise depilar con cera las axilas pero casi ningún vello quiso salir y la piel me quedó ardiendo, muy triste. Pero un poco me desahogué, y algún día volveré con la segunda parte, porque hay mucho de qué hablar todavía.
Si querés contarme tu complejo, lo que te hace únicamente fe@, podés escribirme al mail alejajandra_28@hotmail.com , o a mi facebook.
Que anden bien y que Dios los bendiga mucho :D Chaucha.

Me fui a posar por ahí.


Adjunto esto, porque realmente me emocionó :')